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jueves, 16 de julio de 2015

A quienes canse la poesía por abstrusa

A quienes me han confesado que el epicentro de su desafección por la poesía se debate en términos del desentendimiento:

El primer y más hondo error sería considerar que, sin autoengaño, la emoción más vibrante no puede habitar la expresión incomprensible (por darse en un lenguaje que no caminamos) y exigir que deba haber necesariamente explicación en la degustación y en el sabor más misterioso y agradable que nos devore.

No creo sinceramente que nadie que escuche el cuarto movimiento de la novena sinfonía de Beethoven (movimiento magno y coral) haga permanecer su espíritu completamente imperturbable, con independencia de comprender el alemán decimonónico de Schiller. Para muchos, esto nos revela que la perforación del alma se aleja mucho de la académica interpretación de un texto en tanto que su entorno de desenvoltura (la orquesta, para el caso) ofrece un nivel de sensación superior. Análogamente viven nuestros poemas, radicando la diferencia en que el lenguaje utilizado aparentemente es comprensible por constituirse de palabras y formas similares a las cotidianas de nuestra comunicación. Este es el segundo y derivado error que nos involucra.

Nos duele no descubrir la verdad de algo manifestado en símbolos conocidos. Sería un gran avance entender que un "buen y críptico" poema puede producir igualmente grandes sensaciones al ser el lenguaje poético tan distinto (para un inepto en idiomas como yo) del castellano escrito, como éste del alemán romántico. Todo recaerá, por tanto, en lo abierta que llevemos tal día la sensibilidad, como ya dije, sin caer en la "automentira".

Para la música y letra, en inglés y alemán:


martes, 3 de junio de 2014

CUADERNOS DEL MATEMÁTICO 51-52


"Cuadernos del matemático", ya de per se, un enigmático nombre para una revista ilustrada de creación manifiestamente literaria; ha cumplido un cuarto existente de siglo. Algo muy laboriosamente conseguido en estos terribles tiempos de desafección por la cultura y por la desvinculada poesía en general, no nos engañemos.

Calidad literaria y estricta es la que parece impregnar sus páginas tan cuidadas, derrochantes, sin connotaciones peyorativas; de absoluta elegancia. Me siento muy orgulloso de que hayan incluido el poema más original, según considero, en mi haber; "ADN" junto a nombres de la talla de Caballero Bonald, Antonio Garrigues Walker, Luis Alberto de Cuenca, Antonio Colinas, Javier Lostalé, Alberto Cubero, Celia Corral y Tomás Marco entre otros, incluyendo a dos compañeros de mi tertulia José María Herranz y Amparo P. Arróspide.

Iba en el tren tan tranquilo, acompañado por mis compañeros de la universidad, cuando el coordinador de mi tertulia y amigo, Javier Díaz Gil, me dio la noticia en persona. En casa me esperaba el correo del director de la publicación, Ezequías Blanco, además de una columna publicada en el diario El mundo donde un hombre, debe ser, dominante del tópico; hablaba de una de las revistas más relevantes del panorama actual en estos cauces.

domingo, 22 de diciembre de 2013

Juré mantener el romanticismo

Ayer, en la fiesta reencuentro con mis antiguos compañeros del colegio crucé impresiones con dos amigas a las que tengo en gran estima con las que, allá por el mayo de 2011 en el viaje de fin de curso, firmé de palabra un juramento para mantener el romanticismo sentimental que actualmente en grave decadencia discurre por las endiabladas estratagemas del cortejo contemporáneo; alocado y no razonado comedidamente por la mente de los jóvenes deseosos exclusivamente de lívido, al margen como veo, de la integridad y dignidad del sujeto que se pretende. 

El romanticismo se está perdiendo, objetivamente, entendido como la aurora que envuelve a los pulcros amantes que prescinden de realmente la falsa carantoña banal y trascienden en la completa entrega, el detalle sorprendente y la estética de los cuerpos. Cursilerías, y me anticipo a tu pensamiento, solo así apuras la crítica, sujeto falto de voluntad verdadera. 

El sistema social ha sido rediseñado para anquilosar toda aquella forma de conducta humana que no produzca enriquecimiento económico. Muñecos, tropeles del consumismo desmedido ausentes de significado, ignorantes vagan sin remedio ni salvación por las calles completamente carentes de afecto y emotividad.

Más de muchas locuras habré llevado a cabo por este motivo... Una vez me llamaron "caja de sorpresas". Llamad a todos los telefonillos, cantad su canción preferida, remad a viento y marejada, retratad, bailad y que no se os olvide la sonrisa. ¿Os apuntáis al pacto?

martes, 13 de agosto de 2013

La poesía de la experiencia


¡Otra sección al canto! Las tendencias poéticas de la historia para tratar de responder a una pregunta. ¿Dónde se esconde la poesía en nuestros días?

Un novedoso estilo artístico, por reacción ante la evidente infecundidad de los productos ya caducos del pasado, se plantea firmemente solo cuando las bases han cogido sus palomitas con mantequilla y se han sentado cómodamente a presenciar el espectáculo de fondo. La llamada poesía de la experiencia, en ausencia del culturalismo vital de los Novísimos y en renuncia a esa poesía tan extremadamente saturada de conciencia social de la España de los cincuenta, nació y se reprodujo hasta nuestros días en un clima libre de opresión franquista. La democracia había llegado, los viajes a lugares "peligrosos" eran permitidos, la censura inexistente y la vida era continuamente bombardeada por la invención y la aparición de nuevos artefactos. ¡Aquellos años ochenta!

El trazo de la posmodernidad, la caída de las ideas trascendentales que se erigían como valores absolutos e inamovibles sostenes del pensamiento, trajo la visión de una realidad que solo podía retratarse desde la experiencia individual.Cada ser desde su perspectiva recibe pasivamente los bocetos empíricos de la circunstancia de su contorno e imprime sobre ellos su personal sello interpretartivo. Así, desde los elementos comunes y cotidianos se escriben magistrales secuencias de reflexión donde el poeta translada su grito, no tan íntimamente desaforado como en caso romántico, a una voz poética que hace de sujeto referencial. El intento último de conexión con el público perdido hace volcar todo esfuerzo en la ligereza de la palabra, la conversión al aséptico léxico coloquial.

Muchos de los poetas que conozco en persona pertenecen a esta rama, y envidio su particular forma de ver esencialmente la poesía. Será que yo soy muy joven, y no tengo la experiencia suficiente.